martes, 28 de agosto de 2012

CONSULTA A LA SOCIEDAD CIVIL SOBRE SEGURIDAD Y DEFENSA NACIONAL

CONSULTA A LA SOCIEDAD CIVIL SOBRE SEGURIDAD Y DEFENSA NACIONAL INTRODUCCIÓN ¿Qué es un Libro Blanco? Un Libro Blanco es la explicitación de la política de defensa de un país. En él se señala con transparencia qué política de defensa se tiene, y qué medios se piensa emplear para alcanzarla. Uno de esos medios es la Fuerza Armada. En el Libro Blanco se explicitan las misiones que se encomiendan a esta Fuerza Armada, sus características, el nivel de fuerza que posee y el nivel que se espera alcanzar a futuro para cumplir con las misiones encomendadas. Asimismo se explicita su organización interna y su despliegue. ¿Para qué sirve un Libro Blanco? Un Libro Blanco sirve para ponernos de acuerdo como sociedad sobre cuál habrá de ser nuestra política de defensa. Se parte por identificar cuáles son los intereses nacionales y las posibles amenazas contra dichos intereses. Una vez identificadas estas últimas, se explicita cómo y con qué medios se piensa enfrentarlas. Como uno de los medios a emplear es la Fuerza Armada, el Libro blanco sirve también para que la sociedad logre un acuerdo sobre el tipo de Fuerza Armada que desea, las características que debe tener y las misiones que debe cumplir. En la medida en que esto sea un acuerdo social, el Libro Blanco legitimará la política de seguridad y defensa nacional y por ende a la propia Fuerza Armada, ya que ésta no será una creación o una imposición del Estado, sino el resultado de la voluntad de la sociedad. El Libro Blanco sirve también como una medida de fomento de la confianza con los países vecinos, ya que al explicitarse la política de defensa nacional transmite una señal clara a los vecinos sobre cuáles son nuestras intenciones respecto a la defensa, tanto en nuestros objetivos como en nuestra política de adquisiciones. No deja lugar a la especulación y los malos entendidos, ya que el Libro Blanco señala con claridad todas las intenciones del país respecto al tema de seguridad. es en ese sentido que se le entiende como un instrumento generador de confianza. ¿A quiénes sirve un Libro Blanco? El Libro Blanco sirve a la sociedad, ya que la hace participe en la elaboración de las políticas de defensa nacional. Sirve al Sector Defensa y a la fuerza Armada porque los legitima y, consecuentemente, les abre la posibilidad de solicitar un presupuesto adecuado que les permita cumplir con las misiones que la propia sociedad les ha encomendado. sirve a la democracia ya que hace de la Fuerza Armada una institución nacida de la voluntad popular y la convierte en una fuerza no sólo integrada al sistema, sino lo que es más importante, funcional al sistema democrático. sirve a la paz, porque el Libro blanco constituye por sí mismo una medida de fomento de la confianza que tiende a eliminar malos entendidos entre los países respecto a las intenciones que cada cual tiene respecto del otro. ¿Cómo se hace un Libro Blanco? Un Libro Blanco se hace consultando a la sociedad civil respecto a la política de defensa y a la Fuerza Armada que es deseable tener. Esta consulta se hace por diferentes medios: coloquios en los cuáles participan instituciones de la sociedad civil, correos electrónicos enviados a la página web del Libro Blanco, cartas enviadas al Ministerio de Defensa. El Ministerio, tomando como base esta información, redacta un primer borrador para discusión el mismo que es sometido a consulta de la sociedad civil, luego se procede a redactar un segundo borrador el que es nuevamente consultado y así sucesivamente hasta que se logra la versión definitiva. Este proceso puede durar un par de años, pero al final se logrará contar con una política de defensa absolutamente legitimada. ¿Es necesario legitimar a la Fuerza Armada? El Perú sufrió desde 1980 una guerra subversiva que significó la perdida de miles de vidas, grandes costos sociales como la migración de más de un millón de refugiados y altísimos costos materiales. La guerra contra la subversión terrorista de "Sendero Luminoso" y el "Movimiento Revolucionario Túpac Amaru" tuvo una parte militar, pero fue sobre todo una guerra política en la que se trataba de ganar el apoyo de la población. Quien tuviera a la población de su lado ganaría la guerra. Y de lo que se trataba en esa guerra política era de legitimar no sólo a la Fuerza Armada sino al propio Estado. En la medida en que la población legitime al Estado, y a la fuerza Armada como parte de él, lo apoyará. Legítimo significa que la población acepta las características que la Fuerza Armada tiene, que está de acuerdo con sus misiones y con su nivel de fuerza. Una fuerza Armada con apoyo social estará en inmejorables condiciones para obtener el presupuesto que requiere para cumplir cabalmente con sus misiones. Una Fuerza Armada deslegitimada significará una fuerza que es percibida no como propia sino como ajena, como impuesta y en algunos casos casi como una fuerza de ocupación en el país. La población no sentirá que defiende sus intereses, sino los de un Estado ajeno o los de una clase dominante ajena a sus intereses, la población le temerá y por lo tanto no estará dispuesta a enrolarse en ella, ni a colaborar con ella y no le interesará si sufre recortes presupuestales importantes que le impida cumplir con misiones que no siente suyas. El Esfuerzo de la Consulta En el mes de Julio del año 2002, el Contralmirante Juan Freire Roncagliolo, por ese entonces encargado de la elaboración del Libro Blanco del Ministerio de Defensa, solicitó el apoyo del IDEPE para realizar consultas con la sociedad civil que conllevaran a legitimar la Política de Defensa Nacional y al propio Sector Defensa. Tal solicitud se hizo en vista que el Ministerio no contaba con el presupuesto para llevarlas a cabo. Es así que con un fondo otorgado al IDEPE por la Office for Transitional Initiatives (OTI) del United States Agency for International Development (USAID), se pudieron llevar a cabo consultas en las ciudades de Piura, Trujillo, Arequipa, Ayacucho, Cuzco e Iquitos y cuatro en Lima. A partir de las conclusiones y recomendaciones obtenidas en estas diez reuniones se elaboró un informe preliminar que fue presentado públicamente en un foro llevado a cabo en el Hotel Country Club de Lima en el mes de diciembre del 2002, contándose con la presencia de algunos de los miembros de la sociedad civil consultada en provincias. Dichas conclusiones fueron publicadas y entregadas al Ministerio de Defensa. En agosto del 2003 la OSI Development Foundation proporcionó al IDEPE un nuevo presupuesto para continuar con las consultas a nivel nacional, ya que el Ministerio seguía careciendo de presupuesto para llevarlas a cabo. Asimismo el Department of Foreign Affairs and International Trade del Gobierno del Canadá, también se aunó a este esfuerzo asignando una partida presupuestal al IDEPE para llevar a cabo nuevas consultas. Finalmente, se contó también con el apoyo del National Endowment for Democracy, lo cual permitió cerrar las consultas en las 24 regiones del país y la Región Callao. De esta manera, con el apoyo de OSI se llevaron a cabo coloquios en Tumbes, Lima, Moquegua, Tacna, Huánuco, Cerro de Pasco, Huancayo, Huancavelica, Abancay, Chachapoyas, Pucallpa, Tarapoto y Puerto Maldonado. Con el apoyo del Department of Foreign Affairs and International Trade del Gobierno del Canadá, se llevaron a cabo los de Chiclayo, Ica, Chimbote, Huaraz, Cajamarca, Puno, Moyobamba, y la Provincia Constitucional del Callao, así como las reconsultas en Loreto y Cuzco. En el coloquio de la ciudad del Cuzco, se contó con la presencia del Embajador del Canadá, Excelentísimo Señor Hughes Rousseau, quien dio mayor realce a la reunión. Con el apoyo del National Endowment for Democracy se llevó a cabo la reconsulta en Ayacucho. El Rol de la Defensoría del Pueblo Convocar a la sociedad civil en cada región era de por sí una difícil tarea. Por ello, el IDEPE, solicitó al Doctor Walter Albán el apoyo de la Defensoría del Pueblo, institución que goza de gran legitimidad entre la población a nivel nacional. Es así como en todos los casos, excepto Lima, la convocatoria a la sociedad civil de las diferentes regiones corrió a cargo de la Defensoría del Pueblo la que, por el tipo de labor que realiza, conoce y está en permanente contacto con las diferentes instituciones de la sociedad civil de cada localidad. De esta manera, en todas las consultas contamos con la presencia de los representantes del Defensor del Pueblo y con los miembros de la sociedad civil por ellos convocados. Los Coloquios Realizados En términos generales se han llevado a cabo 36 coloquios a nivel nacional, uno en cada capital de región, uno en Chimbote, uno en Tarapoto seis en Lima, además de una segunda consulta en Ayacucho, Cuzco e Iquitos. En aquellas regiones en donde se presentó el caso de que había una ciudad tan importante como la misma capital, se llevaron a cabo consultas en las dos ciudades, ejemplo de ello lo constituyen la Región Ancash, en donde se consulto tanto a Huaraz como Chimbote y en la Región San Martín donde se consultó tanto a Moyobamba como a Tarapoto. en el caso de la Región Ayacucho, se realizó una segunda consulta después de entregado el informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. La reconsulta tuvo por finalidad comparar si la percepción de la sociedad civil con respecto a la institución militar había variado en esta región que fue tan fuertemente golpeada por la violencia terrorista y en donde según los informes de Defensoría del Pueblo se registraron, después de Lima, las mayores violaciones de derechos humanos, tanto por parte de los terroristas como por los miembros de la Fuerza Armada, durante los años de la subversión. Las Regiones Cuzco y Arequipa fueron reconsultadas por la cantidad de instituciones de la sociedad civil que se organizan en cada una de ellas y que no fue posible que fueran incluidas en una sola reunión. en el caso de Loreto se llevó a cabo una segunda consulta, ya que la primera coincidió con un paro regional lo cual restó parte de los asistentes que habían confirmado su participación. En total fueron consultados 376 representantes de la sociedad civil en todas las regiones del Perú de acuerdo al siguiente cuadro: Tumbes 12 Piura 9 Chiclayo 10 Trujillo 10 Huaraz 11 Chimbote 14 Lima 28 Callao 14 Ica 14 Arequipa 14 Moquegua 12 Tacna 14 Cajamarca 21 Huánuco 12 Cerro de Pasco 8 Huancayo 17 Huancavelica 21 Ayacucho 25 Abancay 18 Cuzco 22 Puno 9 Chachapoyas 10 Moyobamba 9 Tarapoto 9 Iquitos 10 Pucallpa 12 Puerto Maldonado 11 TOTAL 376 Las Instituciones Consultadas Los asistentes invitados a los coloquios sobre el Libro Blanco de la Defensa Nacional representaron a las siguientes categorías de instituciones: Organizaciones de Derechos Humanos. Organizaciones de Derechos Ciudadanos. Organizaciones de Desarrollo y Reducción de la Pobreza. Organizaciones de Defensa y Protección del Medio Ambiente. Organizaciones Gremiales. Organizaciones Campesinas. Colegios Profesionales. Prensa. Organizaciones Empresariales. Iglesias. Universidades, Centros Académicos y de Investigación. Organizaciones de Mujeres. Asociaciones Juveniles. Frentes de Defensa y Grupos Impulsores Regionales, entre otros. La influencia de la consulta a la sociedad civil en la elaboración de la Política de Defensa Nacional En el mes de enero del 2004, cuando ya estaban bastante avanzadas las consultas a la sociedad civil, se aprobó por el Consejo de Defensa Nacional la Política de seguridad y Defensa Nacional. En la elaboración de esta política de Estado se volcó mucho de lo recogido en las consultas hechas hasta el momento. Aún después de su aprobación la política de seguridad y defensa siguió siendo consultada con la sociedad civil, por lo que podemos decir que posee plena legitimidad y que es principal fruto de este esfuerzo realizado. De allí que una de las políticas aprobadas por el Consejo de Defensa Nacional sea "Fomentar la participación activa de la sociedad en el logro de los objetivos de seguridad y defensa". Trece de las políticas de defensa fueron tomadas de los aportes obtenidos en los coloquios como se verá más adelante. Hacia febrero del 2004, el interés en el Ministerio de Defensa por llevar a cabo una consulta de esta naturaleza decayó. Sin embargo, el IDEPE continuó con las consultas que quedaban bajo el principio de que la defensa nacional es un asunto que interesa a todos los peruanos y que desde la sociedad civil es posible tomar iniciativas que ayuden a la propia legitimación de las políticas de Estado y al Sector Defensa. En este sentido ponemos en manos del Ministerio de Defensa las conclusiones a las que se han arribado después de un trabajo de dos años de consultas para que sean tomadas en cuenta no sólo para la elaboración del Libro blanco, sino sobre todo para la continuación de la política de reforma del sector, y para que esta no sólo sea el producto del trabajo de un grupo de expertos en un laboratorio, sino que se legitime recogiendo la opinión que brota de la sociedad misma. Esto finalmente no es un planteamiento foráneo; está comprendido en los planteamientos doctrinarios que el CAEN sostiene desde que fuera fundado por el General José del Carmen Marín. CONCLUSIONES GENERALES Luego de las 36 reuniones de consulta a la sociedad civil llevadas a cabo a nivel nacional, se arribó a las siguientes conclusiones generales: Deben elaborarse Objetivos Nacionales Necesitamos una Fuerza Armada. La Fuerza Armada necesita una reforma. Características de la Fuerza Armada que queremos. Las Misiones de la Fuerza Armada deberán ser. La Fuerza Armada no debe intervenir en operaciones antinarcóticos. La Fuerza Armada no debe participar en labores policiales. El Servicio Militar no debe ser obligatorio sino voluntario. Ejército de ciudadanos y voto de los militares. Los miembros de la Fuerza Armada son servidores públicos y no deben tener privilegios más allá de los que pueda tener cualquier otro servidor público. El Sector Defensa debe tener un presupuesto adecuado. Debe reformarse la Educación Militar. Interculturalidad: la diferencia cultural debe respetarse y ser fuente de orgullo. La Mujer debe servir en la Fuerza Armada en situación de igualdad. La globalización fue percibida como una amenaza a la seguridad. La protección del Medio Ambiente fue considerada un asunto de seguridad nacional. El desequilibrio demográfico, que se manifiesta en megacefalia, sobrepoblación en la costa y abandono del interior, fue considerado un problema de seguridad nacional proponiéndose el repoblamiento del interior. La dependencia externa para satisfacer necesidades básicas como la alimentación, fue considerada un problema de seguridad nacional proponiéndose una política agraria que apoye la producción de alimentos en el interior del país. Determinadas políticas chilenas fueron vista como un problema de seguridad nacional

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